Para muchos, el boxeo es y seguirá siendo una mina de historias truculentas llenas de desgracias propias y lejanas suculentas para best seller sólo a la altura de clásicos innombrables o madres de otras historias lerdamente ambientadas en ellas ignorantes de que la realidad siempre supera la artificial ficción, ¿puede el cerebro humano fabricarse una historia mas complicada, más dura, más espectacular que la propia vida que le permite hacerlo?

A lo largo de la historia muchos fueron los boxeadores que sufrieron la maldición del boxeo en sus carnes, pareciendo ya en algunos momentos un axioma el boxeo con esos finales hemorrágicos. Como si al ser boxeador tuvieran que pagar un tributo por ello directamente proporcional a su calidad profesional y logros. Somos así. A veces nadie recuerda a muchos que hicieron bastante y desaparecieron placidamente como venerables ancianos y como contrapunto si lo hacen con otros que con menos logros, o no; se fueron de forma trágica, violenta, azarosos hechos marcan su existencia y les hacen famosos moradores del morbo, intemporal y sólido. Sólido como las manos del gran Jack Jhonson uno más de nuestra larga lista de “malditos”.

Un provocador genuino, un ganador nato, un Showman, un mujeriego empedernido, eso esta claro le trajo todos los problemas y más. Todos los anteriores adjetivos serían aplaudidos por el público si claro está; Jhonson no fuera negro. Y es que le encantaban las mujeres blancas y eso estaba prohibido paradójicamente en el autodenominado país de la libertad,  era la ley e Mann se empeñaron en encarcelarle, y si no incumplía ninguna ley se creaba una para aplicársela, se empeñaron en no tener un campeón de color, comenzó su calvario.
 Su victoria ante Jim Jeffries (1910) un ex campeón mundial arrancado de su retiro para sacarle el cinturón causó una ola de violencia racial y de que varias chicas negras fueran violadas algo in denunciable por supuesto en la época.

Tuvo que huir del país, dejarse vencer, para perder el título de campeón que desde 1908 ostentaba y acabó sus días el 6 de junio de 1946 de forma trágica en aunque parezca muy actual en accidente de coche otra de sus pasiones. No llego a viejo.

¿Saben quien fue Kid McCoy (1872-1940)? Seguramente no conocen los pormenores de este púgil coetáneo de Tommy Ryan al que se enfrentó y noqueó, e incluso con James Corbett, McCoy otro ejemplo de gloria deportiva y tragedia personal.

 Después de su retiro del boxeo, donde fue un estratega psicológico dio tumbos por el mundo intentando ganarse la vida sin saber que mas bien la perdía; tuvo una taberna, después un gimnasio, actuó en teatro, cine e incluso detective privado sin perder el tiempo se casó diez veces hasta que conoció a una mujer rica llamada Theresa Mors de profesión anticuaria y que abandonó a su marido por el ex púgil, que ojo tuvo... mala elección por supuesto. La señora Mors apareció con un tiro en la sien, todos sabían que había sido. McCoy se hizo con rehenes en la tienda de su mujer, hirió a alguno antes de ser reducido y detenido. Sacó sus artes interpretatorias dignas de Al Pacino en el juicio y aunque culpable hizo ver al jurado que no fue asesinato sino homicidio y se libró de la pena de muerte… diez años en San Quintín y tres años errante por el mundo. Un buen puñado de somníferos y una nota: “Lo siento, no pude resistir la locura de este mundo”.

El asesino de MichiganStanley Ketchel, lo que mal empieza… ya se sabe.

Fue niño huérfano y peleaba en las calles por sobrevivir. Toco el cielo con el boxeo se enfrentó aun siendo de menor peso al mismísimo Jack Jhonson por el mundial de los pesados y la muerte vino a visitarle de urgencia en 1910 “gracias” al marido celoso de la cocinera de la granja donde se entrenaba, tres disparos con una escopeta de caza a bocajarro y se apagó el campeón y las infidelidades de la cocinera.

Joe Louis Barrow  "El Bombardero Marrón" campeón de los pesados en 1937, fue el ser mas dotado para la practica del boxeo en toda la historia de la humanidad. En el convergían todos las virtudes y los pocos defectos en la misma proporción para hacerle el más completo, técnico y letal practicante del arte del boxeo consiguiendo un reinado aún hoy no superado como campeón. Fue un buen ciudadano, ganó millones de dólares de la época y renunció a muchos más al alistarse en el ejercito donde perdió algunos años de los mas lucrativos de su carrera volvió como un héroe y ese gobierno por el que había dado todo acabó por sacarle lo poco que le quedaba.


Joe Louis Barrow, un ser perfecto para boxear.

 El fisco le arruinó junto con otros problemas personales le hundieron e hicieron que volviera a los rings para arrastrarse por ellos ya de "anciano".
Casi tuvo que pedir para comer otros campeones se hicieron cargo suyo antiguos rivales como Marciano o Schmeling aportando dinero, Sinatra le dio trabajo ya a los sesenta y tantos... murió en el 81 en un asilo desahuciado y olvidado por casi todos. El gran campeón que fue directamente proporcional al ensañamiento de la maldición que le tocó sufrir, no fue el único. ¿Como acabó uno de los que le había ayudado tanto? Rocky Marciano murió de forma dramática en accidente de avión apunto de cumplir los 46 el día anterior a su cumpleaños. Terrible. De esta historia Max Schmeling es la excepción que confirma la regla.

Otro campeón de leyenda, de leyenda negra en su caso fue Charles Sonny Liston "El Invencible" campeón de los pesados hasta que Cassuis Clay le venciera por abandono en el 64 por una lesión que nadie se creyó y después de intentar cegar con una sustancia a su rival para noquearle.

Liston era hijo de padres separados y parte de un total de 20 hermanos; su padre era recolector de algodón y él desde niño tuvo que ganarse la vida en las calles y claro, como tantos otros tomó el camino fácil. Acabó en prisión por atraco a mano armada y el cura de la prisión le enseño a boxear. Su carrera comenzó imparable y hay pobres que por mucho que ganen nunca dejan de serlo.

La mafia controló a Liston, y el no fue menos mafioso que los que regían su carrera. Acabó sus días de forma trágica apareció muerto el 30 de diciembre del 70 en su casa en su dormitorio oficialmente sobredosis de heroína, muchas incongruencias, sombras misterios, y muchas mas preguntas que certezas. ¿ya no existiría la mafia a la que presuntamente perteneciera Liston? ¿o fuero a visitarle? ¿por que no se investigó? ¿Suicidio o asesinato? Liston fue otro maldito. Como reza en su lápida: "Sonny Liston: Un Hombre".

Tampoco olvidarse del Galo Marcel Cerdan. El caso es que muchos boxeadores no se adaptaron al retiro lógico de su actividad no sabiendo vivir anónima y humildemente cayendo en desgracias de mil formas.
 Pero cuando el boxeador se apaga en plena producción de su carrera todo toma un cariz mas turbio. Así le ocurrió al francés Marcel Cerdan que fuera Campeón mundial de los medios hasta que El Toro del Bronx, LaMotta le venció en Francia y un año se tardó en concertar la revancha; nunca sucedería.
 Un año después en 1950 el avión que llevaba a Cerdan a América para dicha revancha jamás aterrizaría, Marcel murió en ese accidente cuando iba enfrentarse a su reto personal. ¿que hubiera pasado en ese combate? ¿se hubiera traído el cinturón de vuelta a Europa? Jamás lo sabremos y por desgracia no sería el ultimo campeón en irse en pleno apogeo. Maldita maldición hiperactiva...


Marcel Cerdan

Para los españoles las tragedias en el boxeo no nos son ajenas. Nuestro Urtain... Después de su retiro y varios fracasos comerciales no pudo más, nunca los golpes en el ring habían sido tan duros como los que le daba la vida, esa que debería ser tranquila y apacible para un luchador incansable, no resistió quiso ser un ángel y voló desde la ventana de un décimo piso para acabar destrozado contra el suelo se acabó el gran boxeador que fue, el gran ídolo y el boxeador que no supo ser ciudadano anónimo. La maldición pareció instalarse en la familia y actualmente su sobrino está en el corredor de la muerte en el "país de las oportunidades" acusado dudosamente de un crimen que no le dejan demostrar no cometió. Nefastas coincidencias.

La rueda de la desidia no para si fuese un triangulo lo haría, pero no lo es y una rueda rueda y rueda.... hace poco hablábamos del bueno de "Ringo" Bonavena, que historia la suya, casi más espectacular sus condiciones físicas y el tiempo que le toco vivir que su combate con Alí, sus pies planos hacían que casi no hiciera falta tirarle, ya se caía solo. Por este motivo para no perder el equilibrio mandaba las manos bien abiertas siendo muy previsibles sus acciones. Aún así tuvo corazón para mucho, para lo mejor y para lo peor. Para no ser nunca olvidado y para derrumbar a todo un Muhammad Ali, hacerle besar la lona y plantarle bien cara, pudo derrotar al aclamado Peralta; pero no pudo ser campeón del mundo. Ahí fue el primer aviso de su desdicha. Mucho corazón que alguien reventó de un tiro con una escopeta que le destrozó el pecho y terminó con el chico del barrio de la Quema, un tipo fanfarrón, machista, exento de maldad y tan bueno como grande y fuerte. Ringo fue enterrado en su Argentina el 30 de mayo del 76  Un boxeador, celos, mujeres, armas... todo es cíclico, y todo fluye.

Siempre me maravillaron todos y los distintos tipos de boxeo, y durante una fase de mi vida no supe entender algunos de ellos. Quizá por que no coincidí con ellos el en tiempo que me toco vivir y luego no sin trabajo ni entrega pude verlos, conocerlos y descifrar sus condiciones. Momentos y tan pequeñas como estúpidas crisis de fe.
 Por ejemplo con el gran Monzón que fue es y será unos de los tres mejores medios de la historia; valentía y cloroformo en un golpe.

Fue impresionante su trayectoria profesional del mismo modo lo fue su tragedia al retirarse. Los genios, esos capaces de que lerdos simples mortales no seamos capaces o nos cueste descifrar su arte años nunca deberían retirarse, deberían ser atemporales, inmortales, de verdad inhumanos. Por nuestro bien, y sobre todo por el suyo.
Cuando Carlos Monzón se retiró comenzó su descenso por una pendiente de desgracias y errores que acabarían trágicamente. Intentó ganarse la vida con varios negocios que no funcionaron hasta que por la convergencia de todas esas malas rachas fue acusado de asesinar a su esposa, a la que se dice tiró desde un tercer piso en Mar de Plata. A prisión 11 años. A los ocho cumplidos salió de permiso y un accidente automovilístico segó la vida del gran campeón que fue, era el año 89; quizá tampoco supo ser hombre corriente solo supo ser boxeador profesional.

Paseando en coche ¿como obviar a Sal Sánchez? que perra es la vida... estaba llamado a marcar una época. Era el campeón indiscutido, derrotara a nuestro Castañón, a Azumah Nelson, a todo un Wilfredo Gómez ejecutor especialista hasta ese momento de los mexicanos. Tenia un record impresionante todo para marcar un hito pero solo duró 23 añitos el fenómeno; ¡esa nos la debes! la dama de la Guadaña le visitó pronto, su pasión los coches un accidente y se acabó su posibilidad de ser aun mas grande si cabe, su Porche y su maldición se unieron para acabar con el que nadie podía vencer en el ring. Se fue para siempre Salvador Sánchez.


Sal Sánchez y Wilfredo Benítez

Si hablamos de secuelas tampoco esta bien olvidar a muchos campeones Wilfredo Benítez casi nada, el campeón del mundo mas joven de la historia de todos los pesos al conseguirlo a los 17 años de edad, tuteó a Leonard, “Kid Pambelé”, Carlos Palomino, Hearns... Venció a Duran que no quiso saber nunca mas nada de el. Pudo ganar o perder pero estuvo ahí con los mejores. Hoy sufre una enfermedad mental en teoría exclusiva de los boxeadores la misma que padeció Jerry Quarry la denominada "demencia pugilística" se ve que los boxeadores tenemos tanta clase, tanta elegancia, somos tan especiales que nos afecta una demencia especial, no como a los demás... sin comentarios de esos que buscan enfermedades profesionales de donde sea. Lo que vale la pena es colaborar con la asociación que regenta Benítez, gran campeón y mejor persona.

Son algunos, no todos. Todos se fueron es la suerte que les tocó vivir; ya no está ninguno de los nombrados todos tuvieron algo en común por desgracia primero suya y ahora muestra y por desgracia sigue pasando.
 No puedo olvidarme por ejemplo de Agapito Sánchez que el 15 de noviembre del 2005 cayó tiroteado por un policía fuera de servicio que había faltado al respeto de la novia de Sánchez y  le mató después de que este se enfrentara a él para defenderse, le destrozó por dentro se fue para siempre Agapito Sánchez y se fue el policía perseguido por sus propios compañeros. Sánchez había sido campeón del mundo del peso gallo según la Organización. Que injusticias.

Seguimos viviendo esas circunstancias ahora me pregunto por boxeadores vivos en activo y medio retirados como vivirán su alejamiento de los cuadriláteros como será su devenir. Sin duda hay algunos tristes candidatos a engrosar la lista y recuerdo hace como diez años las palabras que Holyfield le dijo a Tyson cuando fue su primera pelea. Se lo decía como llamada de atención, para que se cuidara y fuese mas listo: "Algún día te encontraran en un callejón con un par de tiros..." terrible. Ojalá no sea profeta.

Mil Malditos, maldiciones en el boxeo... de lo que escuchen nada, y de lo que vean la mitad, renieguen de todo eso, no creo en maldiciones en destino preescrito, en resignaciones cobardes. No creo en los mitos ni en los mártires no creo en ídolos ni en victimas de que todo esta escrito. No me entrego a los vencedores gratuitamente ni a los que intentan ser más de lo que son, de lo que serán jamás. De los que se creen superiores y esperan el reconocimiento popular como si les debiéramos la vida, no me gustan los hombres sin peso de palabra, caprichosos, demagogos, interesados... Me quedo con las personas integras, con personalidades definidas, con la nobleza innata y positivas.

  Que todos estén en su gloria en el cielo, en el paraíso, que se hayan reencarnado y que lleguen a su Nirvana solo me vale para recordar a todos ellos y muchos que no han querido aparecer que no fueron mejores ni peores que otros que no todos tuvieron mala suerte pero la historia de Schemelling, de Dempsey de Charpentier por ejemplo, no vende ancianos venerables octogenarios respetados y admirados en sus países, quizá fueron más que los malogrados. Hoy le ha tocado el turno a las historias tristes, duras y trágicas. Tan reales y licitas como las de final feliz. No debemos esconderlas por su puesto. El boxeo tiene una sombra de tristeza siempre planeando sobre él, ya que uno gana para que pierda el otro. Es como un blues tocado con mano lenta y voz rota con más sentimiento que sentido, así se entenderían muchas cosas.

 Lo que casi se puede asegurar es que todos y cada uno de los nombrados, de los no nombrados. Fuera cual fuera su fin sus circunstancias personales pudiendo elegir volverían a ser Boxeadores, volverían a ser campeones o no ¿que mas da? pero volverían a intentarlo y estar ahí, a ser boxeadores y a darlo todo. Como dijo Emile Pladner campeón del mundo de los mosca en los años 50 cuando ya estaba ciego por una operación de retina ocasionada por su deporte y el poco control que había en su época una vez que le preguntaron de que como veía ahora desde sus tinieblas su vida él contestó:

"Si pudiera rehacer mi vida, haría lo mismo, aún sabiendo lo que me esperaba. El boxeo es un deporte maravilloso, pródigo en gloria y en dinero. ¡Fui plenamente feliz! Ahora estoy pagando mi tributo, pero estoy contento.
Sobre todo que no crean que estoy amargado; el boxeo me ha dado mis mayores alegrías. Soy de origen modesto y quizá me habría convertido en un humilde obrero en Michelín. El boxeo me ha permitido conocer Europa, Australia, América y África. Gracias a él me he ganado muy bien la vida".

Impresionante y sobre todo respetable al cien por cien. Un merecido tributo a todos los que ya no están con nosotros, no necesitamos hablar de campeones "míticos" todas las vidas valen igual, mi dedicatoria a todos ellos y a algun@s en especial.

Por Manuel Lino