ROBERTO DURÁN, NO ES EL MEJOR PUGILISTA LATINOAMERICANO POR COMPROBANTES EN LOS REGISTROS DEL PUGILISMO UNIVERSAL

Todos los deportistas, se cotizan por su producción atlética, registro o palmarés que es el documento a perpetuidad del deportista, la medida de su productividad en función de su actividad global de longevidad. No podemos seleccionar a uno mejor que otro, sin comprobar su rendimiento profesional. Y midiendo usted., a dos inolvidables gladiadores, Chávez con Durán, el mexicano lo supera en todos los requerimientos pugilísticos, con excepción de fama.

Guantes Magazine

 Existe grave confusión a nivel mundial, creyéndose que los boxeadores más famosos han sido los mejores en rendimiento profesional y no es así. Siempre ha sido más factible para cualquiera, contestar a ligereza y por esa verdad, la gran mayoría nombra al boxeador que más recuerda sin importarle su rendimiento de trayecto pugilístico y menos la comparación con otros de su nivel profesional, irreflexivos por la bendita fama. Pero, no por conceptos generales universales que definen la calificación del deportista.
Esa virtud o ángel que nombran carisma y que paseó por el mundo pugilístico Muhammad Ali, después de la caída de la «Época de Oro» del boxeo, en la década de los sesenta, lo mostró internacionalmente como el deportista más famoso del mundo, después de exhibir la habilidad de celeridad, poco usual en la división de todos los pesos, haberle ganado al Gobierno Federal, en las cortes, por resistirse a cumplir con el servicio militar obligatorio, hacer genialmente sus propias promociones, sobre todo reestructurar las remuneraciones de los boxeadores por combates, ser el primero en ganar tres veces el monarcado de todos los pesos, sin conectar un golpe más abajo de la barbilla y en pocas palabras revolucionó el pugilismo, después de concluir la era más exuberante de ésta disciplina deportiva.

El famoso Cassius Clay, que después como musulmán, se nombró Muhammad Ali, no es, ni fue, considerado púgil completo, debido a que, su punición se concentró al rostro de sus oponentes a lo extenso de su trayecto profesional, pero aún así, fue exitoso, ganándose el reconocimiento de ser el recotizador del boxeo a nivel mundial. Ali, dejó palmarés de 56 triunfos y 5 derrotas con 37 nocauts y celebró 25 defensas del cetro de todos los pesos.

Ahora bien, Ali, es el boxeador más famoso del mundo, que ha quedado como una leyenda de esta disciplina deportiva pero, no mejor boxeador que «Sugar» Ray Robinson, campeón wélter por cinco años y lo abandonó para incursionar en los pesos medianos y conquistarlo cinco veces, en los tiempos más exigente de ésta profesión y obtuvo calificación deportiva de 173 victorias, 19 derrotas, 6 empates, 2 sin decisión, con 109 nocauts. Dentro de la misma categoría de los pesos pesados, Joe Louis obtuvo mejor registro con 63 victorias y de estas 49 por nocaut con 3 reveses. De sus 27 exposiciones del título de todos los pesos, ganó 23 por la vía más convincente, 3 por decisión y 1 por descalificación. Entre Robinson y Ali, la diferencia no está en la longevidad deportiva, si no en habilidades, Ray Robinson fue más completo, más exitante, más boxeador, dotado con destrezas que sólo la naturaleza da.

Roberto Durán, es el boxeador latinoamericano más famoso del mundo, pero no fue mejor que Julio César Chávez. Y para comprobarlo retrato sus logros en los tinglados a continuación

Constantemente leo en la prensa internacional el juicio de ubicar al panameño Roberto Durán, mejor boxeador latinoamericano, sin analizarse debidamente su trayecto profesional en rendimiento, y anteponiendo la fama, más que cualquier otro atributo de profesional.

Enfrentando de salida, a los porfiados, les adelanto que Roberto Durán, el único monarcado que sustentó y brilló fue en los pesos ligeros con 12 exposiciones de las cuales ganó 11 por la vía del nocaut. En las divisiones wélter y mediano, no pudo sostener el título perdiéndolos en la primera defensa y el mediano júnior no lo expuso por saltar a combatir contra Marvin Hagler en la categoría de los pesos medianos.

La fama de Roberto Durán en el mundo pugilístico la obtuvo por su entrega total a sus misiones en ésta disciplina y más que todo, haber derrotado a «Sugar» Ray Leonard mimado de los estadounidenses en la década de los ochenta que desató apoyo masivo internacional al latinoamericano por su probada pujanza y también una forma de protesta mundial a la política exterior de Estados Unidos. Otro atributo de la fama del panameño es el hecho de haberse enfrentado a los boxeadores más ritulantes de las cuatro divisiones donde compitió, cruzando de una división a otra, por vivir sin hábitos de deportista y comiendo sin restricciones a los apetitos y fue perjuicio para obtener mejor rendimiento a lo extenso de sus días en los cuadriláteros. El abuso físico combatiendo en distintas categorías más bien por obesidad que, desarrollo físico normal, le evitó ser tan exitoso en las divisiones wélter, superwélter y mediano, como lo fue en los pesos ligero.

«Sugar» Ray Leonard, Wilfredo Benítez, Marvin Hagler y Thomas Hearns, son los combates que mencionan los defensores de que Durán, es el mejor boxeador latinoamericano, sin analizar que contra Leonard ganó un combate y perdió dos, el segundo por nocaut técnico en tres ciscos calificados de pésimos. Contra Benítez y Marvin Hagler perdió por decisión, Thomas Hearns lo noqueó en dos asaltos. Después de la división de los pesos ligeros, Durán perdió su brillo de gran campeón y como meteórito de luces fugaces tuvo pausas en las categorías wélter, mediano júnior y mediano para llevarse consigo al retiro la nombradía a perpetuidad, por ese don popular que posee muy propio de él.

Julio César Chávez, es el mejor boxeador latinoamericano, opacado con la fama de Roberto Durán.

Para los fanáticos es tan factible decir: "Durán, fue mejor boxeador que Chávez". Solamente basándose en la notoriedad, mencionando sus antagonistas y rememorando trifulcas en las que combatió valientemente el panameño, y más bien fue perdedor contra: Ray Leonard, Wilfredo Benítez, Marvin Hagler y Thomas Hearns, rivales de más envergadura en el trayecto pugilístico de "Mano de Piedra". Comparándolos en logros profesionales, Chávez, en las tres divisiones en las que concursó las dominó y también se midió a los mejores, con más dominio y clara ventaja productiva sobre el panameño Roberto Durán.

Roberto Durán, obtuvo cuatro coronas en distintas categorías y son: el título de los pesos ligeros noqueando a Ken Buchanan en 13 asaltos. Wélter, imponiéndose por decisión mayoritaria a «Sugar» Ray Leonard, mediano júnior noqueando al novato Davey Moore en su décimotercer combate de profesional y mediano derrotando por decisión mayoritaria a Iran Barkley.

Julio César Chávez se adueñó del monarcado de los superpluma, despachando por la vía más convincente de triunfo en el pugilismo a su compatriota Mario Martínez, cetro que defendió nueve veces, para dejarlo vacante, retando y noqueando a Edwin «Chapo» Rosario, disputando la corona mundial de los pesos ligeros, versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Expuso el monarcado dos veces, y lo unificó contra José Luis Ramírez, que poseía la porción del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Abandonó también la categoría de los pesos ligeros, para retar y noquear al campeón Roger Mayweather que comandaba mundialmente la división de las 140 libras. Posteriormente unificó el título contra Meldrick Taylor, uno de los combates paradigma del pugilismo con exhibición de coraje, prontitud y técnica.

Chávez de campeón superligero en dos períodos celebró 18 defensas, en el primer ciclo 13, hasta ser derrotado por Frankie Randall, que significó su primer revés de profesional en su combate número 91 y 5 exposiciones en el segundo, hasta perder contra Oscar de la Hoya, el monarcado de los pesos superligero. Tratando de obtener las cuatro coronas en distintas categorías disputó y empató por el título wélter contra Pernell Whitaker, y con el mismo propósito perdió por nocaut técnico en 8 capítulos contra Oscar de la Hoya.

Julio César Chávez, supera a Roberto Durán en cualquiera nomenclatura de registro profesional.

No podemos tomar resolución, asegurando que, determinado deportista es mejor que otro, por el sólo hecho de ser más famoso. Para hacer esa determinación en todos los deportes al atleta lo cotizan por su registro deportivo (palmarés o foja), que define rendimiento y valor y que produce canjes, ventas, ofertas y clasificaciones en el béisbol, fútbol, baloncesto, boxeo y otros. El registro es el documento a perpetuidad del deportista, la medida de su productividad en función de su actividad global y longevidad. Claro, el registro no es criterio único, hay que conocer la calidad de rivalidad especialmente en el pugilismo.

Durán ganó cuatro coronas en diferentes peso y sólo pudo sustentar una que fue la de los pesos ligeros, en las demás fue ave de paso, las perdió en la primera exposición. Más vale ser campeón de una sola categoría y sustentarlo como lo hizo Carlos Monzón en los pesos medianos con 14 defensas, Larry Holmes con 20 en los pesos pesados, Eusebio Pedroza 19 defensas en los pesos pluma y Bernard Hopkins con 20 en la categoría de los pesos mediano que, como quiera, tiene más créditos, que ser campeón múltiple y efímero.

En el pugilismo la pluralidad de cetros conquistados, hoy, muy poco significa, para comparar la superioridad de un boxeador a otro. Oscar de la Hoya suma 6 en diferentes categorías más que ninguno en la historia del boxeo y por esa razón ni los aficionados a ésta disciplina, ni los doctos del pugilismo lo anteponen en créditos profesionales a Julio César Chávez y Roberto Durán.

El que posee cuatro coronas en el pugilismo, no quiere decir que es mejor que el poseedor de una, dos o tres. Como ejemplo está el caso de Joe Louis, campeón de una sola división, los pesados, "Sugar" Ray Robinson con dos títulos en diferentes categorías wélter y mediano, Muhammad Ali, aunque ganó tres veces el cetro de todos los pesos, solamente fue campeón de una categoría y son los más luminosos en la historia del pugilismo.

En combates previos de adaptación profesional de categoría y en los pesos ligeros, Roberto Durán realizó 65 combates, ganó 64 y 51 vía nocaut y sufrió 1 derrota. Lo que comprueba su dominio de inicios y como peso ligero. Combatiendo en los pesos wélter, mediano júnior y mediano su producción bajó significantemente. Celebró 55 combates y obtuvo 40 victorias con pobre promedio de 18 nocauts y 15 reveses. Estadísticas que comprueban que después de la división de los pesos ligeros, su rendimiento mermó tanto, que dista de su eficiencia y claro dominio del nombrado «Mano de Piedra» de los pesos ligeros a las demás divisiones en las que concursó en sus 33 años de vida pugilística profesional.

Los dos, Roberto Durán y Julio César Chávez, celebraron 23 peleas con boxeadores que llegaron a ser campeones del mundo, hago la observación, para que se evite la discusión de que uno combatió con mejores boxeadores que el otro, los dos se enfrentaron a las elites de sus categorías y el panameño Roberto Durán en 33 años de boxeador profesional dejó registro de 120 combates, de los cuales ganó 104 y de estos 70 por la vía del nocaut con 16 derrotas.

Julio César Chávez, fue boxeador profesional por 24 años, y dejó palmarés de 113 refriegas con 106 triunfos y de estos 90 por nocaut, 5 reveses y 2 empate, en nueve años menos que Durán en los cuadriláteros. Como podemos apreciar Chávez supera a Durán estadísticamente en todos los renglones de juicio pugilístico y los que porfían de que el panameño es el mejor pugilista latinoamericano, deben corregir la expresión, porque como quiera que usted., lo analice boxísticamente el mexicano se lleva el galardón sin lugar a discusión.


Datos notables, para mejor convencimiento de quién es el mejor boxeador latinoamericano.

Roberto Durán y Julio César Chávez, son los mejores púgiles de su país, Panamá y México respectivamente y por estadísticas histórica del pugilismo, los dos brindaron espectáculos revientabutacas, que no sólo sirvieron de entretenimiento deportivo a Latinoamérica, si no también al mundo.

De las 16 derrotas que sufrió Roberto Durán, 12 se la proporcionaron boxeadores que llegaron a ser campeones mundiales y 4 boxeadores convencionales que fueron: Kirkland Laind, Rubbie Sims, Pat Lawlor y Omar E. González. Durán perdió el invicto en su combate número 33 contra Esteban De Jesús y sufrió 4 reveses por nocaut en todo su trayecto profesional. De las 5 derrotas que posee Julio César Chávez, 4 se la propinaron ex-monarcas mundiales y sola una se la propinó púgil convencional que fue Willy Wise. Sufrió 3 reveses por la vía rápida, 2 se lo propinó Oscar de la Hoya y el otro Kostya Tszyu.

Chávez, combatió 23 inquinas con 18 boxeadores que llegaron ser campeones mundiales y sumó 17 triunfos, 4 reveses y 2 empates. Por su parte Roberto Durán, disputó igual número de combates 23 con 16 ex-monarcas y sumó 11 triunfos y 12 derrotas.

Julio César Chávez, tiene racha de invicto más extensa en el pugilismo con 13 años, 11 meses y 24 días. Entre aquellos que ha peleado 90 combates o más y que han ganado 3 o más títulos mundiales en diferentes categorías.


Julio César Chávez, no fue campeón mundial por doce años consecutivos, sólo por el intervalo de tres meses, cuando perdió la corona de los superligero contra Frankie Randall el 29 de enero de 1994 y lo recuperó el 7 de mayo del mismo año. Se distinguió por abandonar cetros y adueñarse seguidamente de otro en diferente categoría.

Chávez, es el único boxeador en la historia del pugilismo que participó en 38 combates de campeonato mundial. Atrás quedaron Joe Louis con 27, Henry Armstrong con sus 26, y Muhammad Ali quien comparte 25 con Abe Attell. Roberto Durán, combatió solamente 22 peleas de campeonato mundial.

Por importancia de demanda popular Chávez, peleó 19 combates campeoniles en la capital del pugilismo, Las Vegas, más que ninguno. Dejó atrás a Larry Holmes con 17.

Congregó a 136,000 aficionados en el Estadio Azteca el 20 de febrero de 1993, en combate con Greg Haugen, y batió la marca previa establecida en el histórico combate de los pesos pesados Jack Dempsey vs. Gene Tuney que congregó a 120,000 aficionados en Filadelfia el 23 de septiembre de 1926.

Nota de conquistas de monarcados por Durán y Chávez.

Roberto Durán, extrajo el cetro mundial de los pesos ligeros noqueando al escocés Ken Buchanan, que fue mejor boxeador que Mario Martínez, de quien Chávez, ganó el título superpluma del CMB. Pero, no mejor boxeador que Edwin "Chapo" Rosario, dos veces campeón ligero y además monarca wélter júnior de quien obtuvo Chávez, el cetro de los pesos ligero por la vía del nocaut. Durán se adueñó del título wélter derrotando a Ray Leonard, por decisión mayoritaria y Chávez, ganó el cetro de los pesos wélter júnior noqueando a Roger Mayweather, campeón ligero júnior y wélter júnior. Leonard fue mejor boxeador que Maywether y este mejor que Davey Moore, de quien Durán, se adjudicó el monarcado de los medianos júnior.

La corona de los pesos medianos, la extrajo Durán, de Iran Barkley, y Chávez, unificó el título wélter júnior contra Meldrick Taylor, campeón wélter júnior y wélter a quien noqueó y fue profesionalmente parejo con Ray Leonard, mejor que Barkley y Esteban De Jesús, con quien Durán, unificó el cetro de los pesos ligeros. Chávez, ganó todos sus tres monarcados y lo unificó por la vía más convincente con la excepción de José Luis Ramírez, dos veces campeón ligero del mundo a quien superó por decisión técnica por choque de cabezas y Durán, despachó por nocaut a Buchanan, Moore y De Jesús.

Hago la observación, para que los porfiados, no incurran en la comparación de rivalidades en ostentaciones de cetros y repito que ambos, combatieron con los más notables de sus respectivas categorías.

El único antagonista que tienen en común Chávez y Durán, es a Héctor "Macho" Camacho (en diferencia de peso o categorías), a quien Julio César Chávez desinfló en doce capítulos sometiéndolo a recio castigo a lo extenso del combate. Camacho, derrotó dos veces a Roberto Durán.

Así como criticamos las malas decisiones en el pugilismo, despojémonos de fanatismo, patriotismo, amistad y juzguemos con honestidad, sin incurrir en aberraciones: ¿Quién debe ser reconocido mejor pugilista latinoamericano, "Mano de Piedra" o "El César del Boxeo"?

Por Chon Romero

El autor es editor de la revista Guantes y analista boxístico de HBO en español. Además, crítico, defensor, narrador de más de mil combates campeoniles, escritor e historiador de boxeo.