Diecisiete de marzo de 1990, Las Vegas, Nevada. Día D y hora H para uno de los combates más duros, fratricidas y sorprendentes en su forma y desenlace. Una de las últimas batallas de los tiempos modernos ya un clásico para el estudio a la altura del Dempsey-Willard, Graziano-Zale, LaMotta-Robinson, o el Ali-Foreman o Frazier III. Sin duda uno de esos clásicos a la altura con la diferencia de que este si podemos decir muchos que lo vivimos en directo por no perderse en los tiempos pasados como los anteriores, y es que es así. Hay un tipo de combates que solo se viven cada muchos años.

Fue uno de los últimos grandísimos encuentros de los tiempos modernos regido por las actuales normas y que enfrentó a dos guerreros con mayúscula aunque claro, uno de ellos era todo un guerrero mexicano de esos que nombra su himno cuando dice “El cielo un soldado en cada hijo te dio”. Fue Julio César Chávez para mi el mejor boxeador latino de todos los tiempos con permiso de Mozón y Durán.
 Meldrick Taylor fue un boxeador excepcional capaz de tutear a una leyenda du
rante prácticamente todo el combate, y ojo, una leyenda en su mejor momento sin duda. El mérito fue mutuo, compartido y parejo. Su futuro individual más dispar.

 Meldrick Taylor nacido en el 66 fue un hombre que existió para la practica del boxeo sin duda sus comienzos auguraban un futuro que trazaría parte de la historia mundial del boxeo, fue campeón gallo del torneo Golden Gloves y campeón aficionado de Estados Unidos, y entre otros grandes logros de esta talla fue medalla de oro en las olimpiadas de Los Ángeles a los 17 años de edad, sin duda unos de los mejores amateurs de USA.

Taylor hombre afro americano con un físico espectacular esculpido por años de movimientos de sombra a una velocidad fulgurante y por el estudio de la técnica mas inteligente para llegar a ser Campeón del mundo. Lo consiguió en el 88 ante James «Buddy» McGirt en el peso superligero según la (IBF).

Fue entonces cuando se empezó a vislumbrar la posibilidad de unificar los cetros del Consejo Mundial (WBC) propiedad de Chávez y el de la Federación Internacional (IBF) en poder de Taylor que ya, no veía rivales en el horizonte aparte del mexicano.
Se Bautizó la pelea como "Rayos y Truenos", rayos y truenos era un juego de niños comparado con lo que ofrecerían los protagonistas.

Chávez llegaba al combate como campeón, a sus 27 años frente a los 23 de Taylor y con 10 años de experiencia en el profesionalismo con un record de 66 combates con 56 k.O´s no había marcha atrás ambos decididos a ganar Taylor fue presentado antes como el campeón Chávez en segundo lugar como aspirante aunque ambos fueran campeones mundiales. Un verdadera guerra estaba apunto de estallar. Dos estilos distintos, dos formas antagónicas de hacer boxeo y solo un resultado posible. Victoria por puntos solo le servía a Taylor.

 El combate comenzó con varios jabs de Taylor que sacaba tímidamente hasta que se encontró con la izquierda potente de Chávez. Este intentaba hacer su boxeo ante la genialidad de Taylor, que aun no había empezado a mostrar sus cartas.  Julio César Chávez no esperaría que ese combate fuera un paseo pero seguramente ni se imaginaba lo que tendría que sufrir para imponerse a este boxeador y mucho menos que este se tragara más manos él solo que muchos de sus anteriores rivales juntos.

La tónica del combate fue prácticamente lineal durante los 12 rounds; Chávez siendo Chávez muy frontal bien tapado y cubierto moviendo el tronco y avanzando sin complejos buscando fajarse, muy al estilo que le obliga su bandera y queriendo cambiar golpes, manejando muy bien el hook al hígado y fuertes derechas ante Taylor que de forma magistral desplegó técnica y táctica precisa que anulaba al guerrero mexicano y sus acometidas. Taylor y su estilo eran inalcanzables para Chávez y como siempre se ha resumido esta pelea y como mismo Chávez dijo al terminar el combate por cada golpe de Chávez Taylor metía tres. Esto fue literal desde luego. Taylor rapidísimo aceptó en muchos momentos la pelea a Chávez y lo que es mas importante impuso la suya propia ante la frustración del azteca que como siempre valientísimo, y fuerte como las pirámides nunca flaqueó en sus posibilidades.

E punto de inflexión sucede al término del quinto asalto cuando al sonar la campana cada uno va hacia su esquina y Taylor se dirige a ella levantando ambos brazos en señal de victoria. En la esquina de Chávez Martín “Bufalo” su guía y “gurú” le dice: “Él se olvida de subir la mano cuando mete abajo, ¡¡vamos Julio tira con todo!!”

El sexto asalto estuvo bastante igualado pero las combinaciones relámpago de Taylor y su magistral movilidad hacían que la sensación fuera de superioridad absoluta suya, pero no lo duden: aunque Taylor viera que tenia la victoria cerca y de hecho fuera ganando la pelea de cabo a rabo por puntos era su rostro el que estaba ya destrozado a mitad de la pelea y ese es un punto clave en este combate ya que aunque Taylor metiera tres golpes por uno de Chávez ese golpe del Mexicano pesaba demasiado solo dependía de hasta donde llegaría el aguante de Meldrick Taylor. Pero eso era conjeturar. En ese momento Julio César Chávez tenía todos los rounds perdidos.

 Sin saberlo los boxeadores y su gente esa noche nos dejaron un combate paralelo al librado en el ring estipulado a tres minutos de pelea y uno de descanso ya que en ese minuto de descanso solo pudieron hacerlo los dos protagonistas. Los demás millones de personas de todo el mundo vibramos con el combate paralelo. El de las esquinas. Donde Don José «Bufalo» Martín Muñoz con Chávez motivó con desgarro y trazó una leyenda con su voz rota obligando a su hombre a darlo todo y más esa noche, eso fue Psicología deportiva pura y dura sin títulos ni estudios, a partir del sexto asalto toda la emoción del combate se comprime en esa voz y en lo ocurrido en la esquina de Chávez es mucho más que unas instrucciones en una esquina de un boxeador; es un archivo sonoro espectacular e increíble digno de ser disfrutado aún mas sabiendo que nunca más escucharemos a “Búfalo” en ninguna esquina.

 Así al termino del sexto asalto Julio César Chávez se sienta en su banqueta y entonces surge la voz de “Búfalo”: “¡Vamos Julio este round lo hemos perdido y no le podemos perder ninguno mas!, ¡tire golpes con el. Usted es mejor que el julio¡ ¡no tiene que demostrarle nada, tire golpes¡ ¡¡tire golpes hasta que se caiga de culo ahí¡ ¡no espere nada Julio tire golpes! ¡está creciéndose y no le hace nada¡

En ese momento Meldrick Tylor ganaba absolutamente todos los rounds y las cartulinas reflejaban 54-60. 

El Combate era suicida y el séptimo fue un cruce de golpes sin piedad, Chávez no conseguía imponerse pero sus pesadas manos iban haciendo efecto, un efecto devastador a largo plazo. Llegó a su esquina tuvo que ser frustrante para él no entender como no podía con Taylor, entonces “Bufalo” entra en escena y se dirige al 2º asistente: Échale un poco de agua en los huevos, échale agua en los huevos. Julio, julio tenemos que jugárnosla por que ese tipo no te esta haciendo nada pero te esta sacado las manos ¡saca las manos a la vez que él¡ ¡cómete tres golpes y mete la derecha! ¡¡échele un poco de agua en los huevos!!”

El combate estaba siendo durísimo, pero se ponía muy cuesta arriba para Chávez que seguía intentando imponerse ante un deportista excepcional de 23 años y en un momento pletórico de forma y facultades. Así llego el final del octavo y Julio César llega a su esquina. Ahí estaba “Búfalo”: Julio, esta usted  muy parado ¡échele corazón! ¡Hágalo por su familia! ¡¡Esta se nos ha puesto fea pero le vamos a poner los cojjjones ahí!! ¡tire lo que tenga¡ ¡¡¡tire lo que tenga por el amor de dios¡¡¡ ¡tire lo que tenga!. ¡¡Usted es grande!! ¡¡Vamos arriba de el!!”

Chávez salió fuerte, pero Taylor aunque cortado y marcado en su rostro estaba muy sólido y casi  tan rápido como al comienzo, aún así Chávez fue descifrando ese estilo que le mataba cada asalto y en el noveno colocó manos devastadoras que parecían poco para Taylor. Julio Llega a su esquina y escucha esto: ¡Ahora si! ¡este el hombre que yo quiero, este es el peleador que yo quiero Julio,! límpiale la cara y ponle vaselina (Búfalo al asistente); ¡un esfuerzo más por tu familia!, ¡¡¡un esfuerzo más que lo tenemos!!! ¡¡¡yo se que es muy duro pero tu eres mas macho que él !!!

Pero la realidad era otra. En el noveno cartulinas 81 a 90 a favor del americano.

El combate seguía por los mismo derroteros si Chávez colocaba una mano poderosa esa alegría no le duraba mucho por que el herido y ganador Taylor respondía con dos o tres manos que neutralizaba la del azteca. Se acababan las palabras para calificar el combate y moría el propio combate. Cualquier otro boxeador se daría por vencido ya hacia un buen rato y habría bajado el ritmo. Pero Chávez llegó a su rincón al final del penúltimo asalto. Tres minutos de pelea quedaban frente a los 33 anteriores que estaban del lado americano. Julio escucha las ultimas instrucciones del inconmensurable Martín “Bufalo”: ¡Julio tienes que jugártela! ¡¡¡tienes que jugártela este round!!! ¡¡toca la campana y metiendo golpes arriba!! ¡¡tu lo puedes noquear todavía julio!! ¡¡vamos campeón vamos!! ¡Julio tu eres mas fuerte que el! ¡¡¡ tu puedes mas que él !!!"

El destino les aguardaba, ambos campeones se levantaron de sus banquetas Julio pensativo y concentrado. Taylor volvió a levantar los brazos sabiéndose ganador, confiado en que nadie podía sacarle su victoria ya.

Y el combate enfiló su final. Julio César no iba a dejar pasar los tres minutos sin batallar y Taylor tampoco iba a correr aunque la victoria la estuviera hecha para él, cuestión de genes. Cruces de golpes durísimos hasta el final del asalto, y cuando decimos final es final. Todo comienza a terminarse a los 13 segundos del termino de la pelea donde los comentaristas suspenden sus comentarios sin saber que estaban dejando llegar a los aficionados la esencia de una noche mágica. Podemos oír el rugir del publico que hace temblar el estadio. Chávez alcanza con un uno-dos a Taylor y la derecha terrible que se clava en el rostro del americano que acusa el golpe y se trastabilla hacia atrás. Taylor para defenderse comienza un ataque encerrando a Chávez en las cuerdas que se sale y a falta de 5 segundos para el final conecta una derecha a la mandíbula te derrumba a Taylor que cae roto en su propia esquina. ¡¡Solo faltaban trece segundos!! Era una mano de K.O. Los comentaristas de la cadena HBO atónitos rompen su silencio enloquecidos cuando Richard Steeal paró el Combate. "¡¡No puedo creerlo!! ¡¡No puedo Creerlo!! ¡¡Richard Steeal ha parado la pelea!!".

 El Arbitro Richard Steele estuvo magistral en su cometido, Taylor se levantó aturdido y tragándose su propia sangre Steele le hizo varias preguntas a las que Meldrick no respondió limitándose a mirar a la esquina con la mirada perdida lo que obligó al arbitro después de mirarle fijamente a los ojos a detener la pelea a falta de un par de segundos del final.

La esquina del americano con Lou Duva al frente se quejó amargamente pero la decisión fue la correcta sin duda para mi Steele estuvo enorme esa noche muy valiente y profesional aunque por muchos es acusado de parar los combates demasiado pronto para mi gusto y parecer lo hace justo cuando debe, a veces a muchos se les olvida que estos señores están ahí para proteger al boxeador. Entrevistado el Referee estuvo tajante y se vio muy tranquilo y orgulloso de la decisión: "No llevo el tiempo, sólo soy responsable de la pelea. Meldrick Taylor había recibido durísimos golpes y su estado era deplorable, no podía permitir que recibiera otro». Sin duda que esa noche todos estuvieron a la altura. Chávez fue subido a hombros bajos los gritos de miles de personas de ¡¡Mexico, Mexico!! y Taylor como profesional increíble se levanto de la silla y saludó al público aceptando el resultado.

Julio César fue entrevistado por los periodistas de HBO sobre el ring casi en estado de Shock por que no acababa de pasar  se escapaba a la lógica, y por supuesto con un interprete, no necesita hablar ingles un hispano de esta talla para triunfar en Estados Unidos y son otros quienes tienen que esforzarse para entrevistarlo.


Dales la idea que tu tienes de la última parte de la pelea, lo que piensas tu.

Bueno realmente... me sentí cansado la verdad. Meldrick Taylor es un gran peleador. El es un peleador rápido e inteligente y él se merece otra oportunidad.  

¿Tu crees que estabas perdiendo la pelea y la única manera de ganarla era por nocaut?

No yo sabía que la pelea estaba muy pareja cualquiera podía ganar.

¿Que era lo mas dificultoso de pelearle a él?

Es un peleador rápido e inteligente le pegas un golpe y te pega tres golpes.

 Salientar dos datos de sus declaraciones: en primer lugar que me parece increíble que en lo primero que piensa Chávez es en la revancha ante el hombre que acaba de tutearle y capaz de ganarle creíamos en ese momento cuando el 95% de boxeadores en esos casos habrían contestado con evasivas, si es que Chávez y rehuir a boxeadores era agua y aceite.
En segundo lugar como podemos comprobar el mexicano desde dentro no veía tanta diferencia entre los dos y eso fue lo que le hizo no flaquear nunca psicológicamente para llegar a la victoria y a no bajar el ritmo ni un momento. Julio César Chávez tuvo en un proporción enorme todas y cada una de las más difíciles condiciones que debe atesorar un boxeador para ser grande, esas cualidades que no se pueden trabajar. Potencia de pegada terrible, capacidad de encaje, la denominada "piel de perro", y una fortaleza psicológica para afrontar la presión tanto en combate como para llevar su carrera que no se puede medir. Eso unido a su preparación que nunca descuidaba y lo fiel a su estilo le llevo a llegar a donde llegó.

A Julio le esperaban otro medio ciento de batallas que librar. Casi nada. Su record profesional se paró en 116 combates, con 108 victorias y 87 K.O´s, 2 nulos y 6 derrotas. Impresionante. Decir que como tantos otros. En realidad como casi todos los grandes campeones Chávez no supo retirarse y en su última época rondando la cuarentena hizo combates mediocres con boxeadores que en otro tiempo casi no le hubieran servido de Sparring. Aun así su record profesional refiriéndonos a combates disputados está más cerca de otros tiempos en cuanto a la forma del boxeo actual hablando de como es entendido hoy en forma de deporte, profesión y negocio. Veinticinco años de profesional en activo.

Lo de Meldrick Taylor fue distinto. Esa noche se acabó el genio que fue. Fue demasiado duro ese combate se vació de boxeo, su cupo de golpes quedo cubierto en un solo combate. Meldrick Taylor nunca volvió a ser el mismo, esa noche se fue el mejor Taylor fue un antes y un después sin duda como en otros casos hemos visto. Increíble. Se acabo prácticamente para siempre un boxeador y campeón a los 23 años.

En el 94 fue revancha denominada "Cuentas pendientes" sin mucha historia donde todos esperaban que la primera pelea se repitiera o se mejorara pero ha historia había terminado en el 90. Chávez noqueó enseguida a Taylor. Los golpes del mexicano cuatro años antes demolieron a Taylor para siempre. 

  En mi memoria esta guerra y pequeñas cosas como la salida de los Boxeadores, el himno Mexicano, un combate que si no te levanta del sillón es por que estas muerto, la voz desgarrada y el trabajo del desaparecido Martín "Bufalo" en la esquina de Chávez y los gritos de 30 mil personas de ¡¡¡México, México!!.

Ojalá pronto podamos revivir momentos así, lo importante es disfrutarlos y sobre todo no olvidar a los protagonistas.