ESCUELA DE BOXEO
Jerónimo García y la aventura más gratificante de su vida

El boxeo se puede convertir en un incentivo para los jóvenes y así ayudarles a realizar una carrera profesional y personal. La Escuela de Boxeo Aluche presenta un proyecto de formación e integración realizado por la Fundación Leandro Jiménez Garcés

LUIS A. CHICOLUQUE 4 de marzo de 2003. El Mundo

Todo empezó en la antigua Grecia, donde el boxeo era considerado un deporte popular, hasta el punto que llegó a formar parte de los Juegos Olímpicos. “Desde entonces, hasta nuestros días, este deporte ha evolucionado considerablemente, tanto en su técnica, como en su reglamento”, afirma Jerónimo García boxeador madrileño y profesor de de boxeo.
El pugilista empezó a boxear para huir del mal ambiente que había en su barrio. “Lo que aprendía se lo fui enseñando a mis amigos para sacarlos de la calle, ya que había mucha delincuencia”.
En la actualidad, Jero, como es conocido por todos, es profesor de la Escuela de Boxeo de Aluche, (EBA) que pertenece a la Fundación Leandro Jiménez Garcés. En ella se dedica a dar clases y ayudar a los jóvenes más desfavorecidos económica, social y culturalmente.

El boxeo aprendizaje es un deporte muy completo en el que se realizan todo tipo de ejercicios y en el que no existe el contacto. “Es una manera de estar en forma, fortalecer los músculos y los huesos y pasarlo bien”, afirma Toñín Ojeda, uno de sus alumnos.

Los jóvenes acceden a la escuela a principio de curso e inician sus clases de boxeo a la par de que reciben clases de informática, inglés o apoyo a las asignaturas del colegio.

Lo más importante de todo es que a estos 20 chicos les encanta el boxeo. Para poder desarrollarlo no cuentan con los medios necesarios, por lo que la Fundación Leandro Jiménez Garcés les ha becado con una única condición: deben estudiar.

Esto ha obligado a más de uno a mejorar no sólo su forma física, sino también el expediente académico. En este caso se encuentra Toñín, que estudia 2º de la ESO y al que le habían quedado cuatro asignaturas a principio de curso. Sus ganas de practicar este deporte y de conocer a más gente le han llevado a aprobar todo, y con buenas notas. “Con tal de boxear soy capaz de hacer lo que sea, vamos, hasta estudiar”, nos manifiesta entusiasmado.

Toma nota

UNA CLASE. Una sesión de trabajo consta de las siguientes fases. Se empieza con un calentamiento general y luego se pasa a la comba entre 3 o 5 minutos, según las indicaciones del entrenador. Una vez efectuado el calentamiento es importante realizar una sesión de estiramientos. Luego el entrenador explica la técnica y cuáles son los ejercicios prácticos que deben desarrollar en cada sesión. Junto con un compañero comienza así lo que se conoce como sombreado en el que uno marca los ejercicios sobre el compañero y viceversa.

Un proyecto deportivo y educativo como alternativa de ocio y entretenimiento

El proyecto consiste en becar a unos jóvenes que tienen ciertas capacidades para desarrollar un deporte u otras disciplinas (la pintura, la literatura...). En este caso concreto es el boxeo. A estos jóvenes se le facilita todo lo necesario para el desarrollo de esta actividad. Al mismo tiempo que se les incentiva en estudios de inglés, informática o clases de apoyo.

Una de sus ilusiones es boxear, y para ello, los chicos no escatiman ningún tipo de esfuerzo, ni físico, ni intelectual pues son capaces hasta de aprobar con nota. Francisco Egea comenta: “Es un enfoque de actitud más que de buscar notas excepcionales. De lo que se trata es de que los chicos se integren bien como personas y adquieran ciertos valores de respeto hacia la familia, los amigos y los compañeros a través del deporte”.

“Tienen que entender que, además del deporte, sus estudios son muy importantes para ellos. Les explicamos que, aunque pueden llegar a ser grandes deportistas de elite, pueden no llegar a serlo, y que lo más importante es que lleguen a ser grandes personas”, afirma Egea.

Fundación

La Escuela de Boxeo forma parte de una de las iniciativas que promueve la Fundación Leandro Jiménez Garcés. Esta Fundación fue creada en el año 2001. Se trata de la última voluntad de este profesor, matemático y niño prodigio nacido en Aranda de Duero (Burgos), y que falleció hace dos años.

Este personaje realizó una donación de 360.000 euros, alrededor de unos 60 millones de pesetas, con lo que se ha adquirido el local donde se ubica la escuela y el material necesario para las actividades.“Su ilusión era ayudar a los jóvenes que por falta de recursos no pudieran desarrollar todo su talento en distintas disciplinas o áreas de la cultura”, comenta Francisco Egea, delegado de la sección de deportes de la Fundación.

El boxeo se ha convertido en la primera iniciativa, y los resultados están siendo muy buenos. Más de 20 jóvenes de barrio son beneficiarios de becas de formación tanto en deporte como en sus estudios.