Y sucedió, no es un sorpresón de esos aún siéndolo, es decir: Bernard Hopkins noqueó como muchos pensábamos y como sería lógico a Oscar De la Hoya, a un Óscar dueño y señor del espectáculo de este boxeo y aún así los estos días posteriores son una mezcla entre duelo y debate.

Si es cierto, ¿el derrotado el 18 de septiembre quien fue? ¿El que perdió por K.O? ¿o el que cobró la mitad que el otro?
Cuando se anunció este combate recordé a otros boxeadores que también intentaron esta hazaña y su resultado obviando que Óscar De La Hoya ya lo ha conseguido… No voy a descubrir aquí a este boxeador ni tampoco a aquel que me asaltó la memoria con la confirmación de este choque, al más grande de todos los tiempos, Ray Robinson que después de todo el boxeo que llevaba en sus venas intentó el cetro mundial de los semipesados ante Joe Maxin que le hizo correr la misma suerte que Hopkins a Óscar. Es una cuestión natural que un hombre solo pueda avanzar en peso hasta cierto grado no hasta donde quiera. El cuerpo humano sigue teniendo límites prefijados y de momento no se pueden superar.

Esto demuestra que en el boxeo actual, como por desgracia casi todos prevalece el negocio sobre el deporte, ya que De La Hoya sabía que esta podía ser su primera derrota por K.O de diez, aún así quiso realizar esta pelea como él decía muy seguro de la victoria, y debo decir que me ha sorprendido que no se haya postergado unos meses por “mandato” del Golden Boy alegando alguna lesión o problema, ya que ese retraso iría en perjuicio de su rival y por el contrario se ha celebrado no se si acelerando las cosas con vistas a nuevos planes.

Siempre he seguido al Angelino pero no es discutible que este boxeador ha sabido manejar el tempo de cada combate, de su carrera y hasta del panorama mundial en el boxeo, parece curioso pero es cierto.

Siempre ha seleccionado meticulosamente a sus rivales, aspirantes campeones para poco a poco ir sumando títulos y conseguir así su propósito, el hacer historia consiguiendo ser campeón en seis categorías. Pero después de conseguirlo… ¿Por qué se enfrenta a un hombre con muchas opciones de destrozarle? Solo una de las mayores bolsas cobradas fuera de los pesos pesados tiene la respuesta.

Cuando subió a superwelter su primer rival fue el español Javier Castillejo Campeón mundial según el Consejo, título que le arrebatara a Keiht Mullings, el verdugo del mismísimo Terry Norris. Óscar De La Hoya quería ser campeón mundial Superwelter y vio a un rival entrado en la treintena y europeo, un caramelo para sus planes. Ganó por puntos, pero ¿Cómo puede ser, que el primer combate en una categoría sea ya por un mundial, cuando hombres ranqueados entre los 3 primeros, o incluso campeones interinos son olvidados e ignorados durante años? No es lógico.

No pudo noquear a Castillejo, y no hizo nada por intentarlo. Ya estaba en el superwelter. De hecho su siguiente rival Vargas un superwelter natural fuerte lo hizo pasar mal y solo su calidad e inteligencia junto con el desfogue de El Feroz lo hizo vencer por K.O. dando un recital de boxeo.

Su último combate en las 154 libras fue ante Mosley, su rival imposible y volvió a perder. Aun así ve a otro campeón Europeo en los medios, ¡si lo consigue hará historia! Felix Strum cumplía los requisitos perfectos para ser rival de El Golden Boy, y se fue a Estados Unidos infravalorado por todos los americanos. Nunca, jamás se me olvidará un momento del combate, donde Óscar De La Hoya durante un descanso, dice en un español perfecto a su esquina: “Me está ganando” si te estaba ganando y te estaba dejando en evidencia en muchos momentos, con ese para ellos estilo defectuoso europeo y le estaba haciendo ver que poco podía hacer un welter natural en el Medio. Pero ya se sabe, aquello era América y a todos beneficiaba que este hombre consiguiera este record, por el bien del negocio.

 Así llegó el mega combate del que ningún resultado me sorprendería, De La Hoya podía ser el campeón unificado de los medios si terminaba la pelea en pie sin besar la lona,  haciendo su combate, un combate igualado, por puntos o descalificación de Hopkins. 

 Él lo sabía y jugó su suerte. No  me parece Hopkins tan buen boxeador como ahora quieren pintarle aunque sobre el papel en record, trayectoria y números todo sea inapelable, lo es.

Bernard Hopkins tiene la mala suerte de militar en una categoría intermedia con boxeadores de “poca calidad”, devaluada desde la marcha de los antiguos grandes, dónde es él el mejor; por ello tiene que retroalimentarse de los grandes que suben a su castillo, no es él el que busca rivales en categorías superiores y creo que solo lo hará si le compensa y para quemar los últimos cartuchos de su carrera.

Hopkins es un campeón reconocido por perder ante Jones,  destruir al boricua Tito Trinidad y desde ahora por noquear a De La Hoya, capaz de ganar al mejor, si este viene de abajo… y realizar un combates mediocres ante cualquier rival.

A sus 39 aprovechará el combate con Tarver o Jones, está más en esa línea con esos rivales que serían más competitivos deportivamente, y cualquiera de ellos puede ganarle.

Volviendo al combate del 18 de septiembre, ya una fecha para la historia, en un principio aunque parado me sorprendió algunos destellos de calidad de Óscar De La Hoya que parecía muy decidido a ganar, pero se fue encontrando con manos de un peso medio que solo parecía estar jugando con él a medio gas y cuando subió el ritmo fue gestándose el desenlace. Un desenlace dramático. Esa figura que muy de cuando en cuando por su complicación aparece en el boxeo llamada Hook al hígado, se dejo ver en el MGM y acabó con la estrella que por primera vez no era favorito en las apuestas.

Como casi siempre inmediatamente después se dice que si le ha roto una costilla… no se si de verdad en este caso se produjo la fractura pero seguramente no. Los que hemos noqueado y hemos sido noqueados por algún momento con ese golpe sabemos que esa es la sensación que se vive, ya que el dolor es terrible, es como si nos hubieran cortado por la mitad o atravesado de lado a lado por un sable, el desconocimiento a ese grado de dolor, el dolor mas agudo en el boxeo casi siempre hace pensar al boxeador que su costilla esta rota.

 

 Lo más duro es que estas totalmente consciente y sabes que se ha terminado, la reacción es encorvarse, o adoptar la posición fetal y aguantar ese dolor unos instantes terribles. Si consigues levantarte es muy fácil que te vuelvan a tirar. Cuando te recuperas tu rival ya se ha cansado de celebrar la victoria. Siempre hay que valorar la colocación y técnica del golpe, menos la fuerza con el que es aplicado, por eso es tan difícil ver este K.O.


De La Hoya ya recuperado recibe los ánimos de su esposa Millie.

Por eso creo que nunca me atrevería a afirmar que De La Hoya no quiso levantarse e hizo el su show en el suelo y que no quiso continuar.

Siempre pensé que De la Hoya perdería y después de este combate se retiraría incluso en la victoria pero después de lo dramático del desenlace ya no lo tengo tan claro, aunque esta claro que en este peso poco puede hacer.

Hopkins que aproveche su momento y si de verdad quiere retos que se vaya al semipesado o más arriba incluso, ahora lo veremos con Jones, a ambos les interesa.

 Después de decir sinceramente lo que pienso alegar que después de todo siempre he seguido y apoyado a De La Hoya (Véase "Golden Boy Productions") no estando de acuerdo con muchas cosas que él si puede permitirse ha sido un buen boxeador muy positivo para este nuestro a veces “Manejado", ojo no "amañado" Boxeo.

¿Que dijo Oscar de su derrota?     ¿Que dijo Hopkins del combate?

Por Manuel Lino a 20 de Septiembre de 2004.