Muhammad Alí nació llamándose Cassius Clay, y siendo un niño le robaron su bici – “Si cojo a los culpables les mato”- dijo a un entrenador de Boxeo- al que este respondió: -¿Sabes pelear chico?, deberías venir al gimnasio y aprender a defenderte.

Más o menos así comenzó todo. Muhammad Alí se convertiría en una de las más extraordinarias figuras de la historia del deporte y de la sociedad de su tiempo, un personaje irrepetible e intemporal.

Fue el mejor boxeador que jamás se haya visto en el planeta tierra, del que solo su lengua estaba a la altura de sus puños. Con 12 años se presentaba a campeonatos de boxeo y perseguía a sus rivales gritándoles: - ¡Es mejor que te vayas antes de enfrentarte a mí, te voy a destrozar!- dicen que sus rivales en muchos casos eran padres de familia que le doblaban la edad, se reían de él.

Cuando aún no era nadie dijo de él mismo “Soy el más grande” y con 18 años con una medalla de oro olímpica al cuello se atrevió a desafiar al campeón del mundo de los pesos pesados:- Algún día te tumbaré- Todos creyeron que solo era un bocazas, solo él sabía que lo decía de verdad. Años más tarde cumplió su palabra y destruyó a aquel campeón. Cuando ya era boxeador profesional quiso pelear contra en campeón, ¡Eres un oso feo! Le decía al campeón al que apodaban “El invencible”, ¿para que quieres eso? ¿Es que se te caen los pantalones? Le decía al campeón refiriéndose al cinturón de campeón del Mundo.

Un combate clave en la historia fue ese contra Liston con solo 22 años se enfrentó al “invencible” un hombre que pegaba muy duro. ¡Jamás el mundo había visto a nadie moverse en un ring como lo hacía Alí! El campeón se dio cuenta de que no podía ganar a aquel bocazas y con una sustancia ilegal dejó ciego a Clay, este no veía y Liston aprovechando para pegarle duro. Alí ciego sobre el ring fue más listo para saber capear el temporal.

En el descanso se limpió los ojos y ya con vista se fue a por el campeón que viendo la lluvia de golpes que aquel chaval le lanzaba en el 8º asalto dijo ¡Basta! Alí era campeón del mundo con 22 años.

Se subió a las cuerdas del ring y agitando el brazo gritaba: -¡Ahora os tragáis vuestras palabras! Tengo 22 años y ninguna marca en la cara, vosotros decíais que iba a matarme y ahora soy el Campeón ¡¡¡¡Soy el Rey del Mundo!!!! Al día siguiente dijo que ya no se llamaba Cassius Clay, ahora era Muhammad Alí.

 El motivo era que Ca
ssius Clay era el nombre que un amo blanco había dado a su abuelo que era su esclavo, ¡Yo no soy un esclavo, yo soy el más Grande! Alí se convirtió en el mejor boxeador de la historia, sin ningún rival que pudiera sacarle el título solo la tonta sociedad americana le sacó lo que ningún hombre sobre un ring podía sacarle.

 Quisieron silenciarle, hundirle, acabar con él, pero Alí era más grande que todo Estados Unidos, y volvió para ser otra vez, el mejor boxeador que jamás se haya visto, el boxeador más importante que el máximo título que pueda ganar, más fuerte que todo el país que domina el mundo.

 Muhammad Alí fue declarado mejor deportista del siglo XX. Recuperó el título de Campeón Mundial 3 veces y venció a todos los más peligrosos rivales de su época algunos de los mejores de todos los Tiempos, forma parte del Salón de la Fama, ganó 56 de los 61 combates que disputó en más de 20 años, con 37 victorias por K.O. Encendió la llama Olímpica en Atlanta 96. Jamás volveremos a ver a nadie como él. Un Alí para siempre.

Por Antía García y Adrián Bemposta de 9 y 10 años de edad respectivamente.

Nota: Este trabajo ha sido realizado bajo mi supervisón por Antía y Adrián después de un proceso de estudio de donde libremente sacaron los datos más llamativos para ellos.

Manuel Lino.