(1959-1982)

  La vida de un campeón del mundo debe ser siempre de película, ¿o no? Salvador Sánchez nació en el seno de una familia de campesinos en Santiago Tiasquitengo, (Mexico), el 26 de junio de 1959. Era el campeón vigente del peso super pluma de WBC cuando murió en un accidente automovilístico el 12 de agosto de 1982.

¿Como era?, es ese chico que a los 23 años ya era considerado de los mejores boxeadores del del mundo libra por libra. Sal era un hombre hábil  y a los 16 años encadenó una serie de 18 k.o´s de sus primeros 18 combates. Durante los años 75, 76 y 77 peleó en peso gallo.

Aunque su físico no parecía encerrar tal poder de destrucción y arte en el ring, ya que era alto y delgado, Sal Sánchez poseía una potencia increíble. Pero  esa potencia no era lo único que este caballero llevo a los rings. Era un contragolpeador excelente, destruyendo a muchos de sus rivales con contragolpes exactos y rápidos. En 1977, Sánchez perdió un combate  por puntos en 12 rounds ante Antonio Becerra por el título mejicano vacante del peso pluma. Sería su única derrota, por decisión y digamos que no muy clara, (estaba en casa de su rival) este hecho marca su historial y también el cambio de división en la que se haría más grande. Se pasa al pluma ese mismo año (77). En  1980, derrotó al campeón del peso pluma de WBC Danny  "Little Red" López, púgil americano de terrible pegada que había hecho nueve defensas victoriosas del título. Sánchez destruyó a López con precisión, potencia y maestría, sumando un TKO en el 13º asalto. Después concede la revancha Colorado, le noquea en  el asalto 14 también derrota a Patrik Ford y a Juan Laporte. El mundo del boxeo comenzó a reconocer al gran boxeador mexicano, y los reconocimientos de todos lados se hicieron llegar. Derrota al español Roberto Castañón y a Nik Pérez. Sal era el púgil del momento, el hombre a batir.

 Por aquellos entonces había otro caballero, un púgil boricua "temido" entre los púgiles mexicanos por que había destrozado a  más de una docena de ellos; no era otro que Wilfredo Gómez,  campeón súpergallo y quien crecido por los triunfos sobre mexicanos, pidió a gritos que quería a Sal Sánchez, le retó amenazando el fulgurante ascenso pugilístico del bueno de Sal así se creó una rivalidad grande entre Boricuas y Aztecas (rivalidad sana y deportiva se sobreentiende). El combate no se hizo esperar, y cuando recordamos a Salvador Sánchez  "El guerrero mexicano" Sal Sánchez siempre será recordado por su combate en 1981 contra en citado Wilfredo Gomez, el campeón súpergallo de WBC. Gomez estaba imbatido en 33 combates con 32 K.O´s. No obstante, Sánchez destruyó el futuro inmediato del que sería otro fenómeno. Le derribó en el 1º round y la pelea fue detenida en el 8º asalto por inferioridad del que poseía tan terrible porcentaje de nocauts. Fue una paliza del mexicano.
 Ya estaba en el Olimpo del Cuadrilátero, ese fue el momento de Sal, el mejor jurado, el público le proclamaba mejor Libra por Libra. Parecía llamado ser, con el tiempo el más grande púgil de todos los tiempos, pero la vida es injusta...

 Su último combate, el 21 de julio de 1982, Sánchez derrotó a un Azumah Nelson jovencísimo y agresivo en el Madison Square Garden en lo que sería su novena defensa del título. EL combate fue parado en el minuto 1:45 del 15 asalto. Nelson llegaría ganar títulos del mundo en dos categorías de peso distintas, pero en su juventud le tocó toparse con un boxeadorazo llamado Sánchez. Combate duro para el mexicano que demostraba que nada se le ponía por delante.

 Después de otra victoria "Trabajada" se encontraba el bueno de Sal Sánchez preparando su siguiente combate previsto para el 11 de agosto del 82. Su muerte esta rodeada de cierto halo de misterio, de preguntas sin respuesta. Entrenó como todos los días y por la tarde fue a Querétaro a comprar unas piezas para su Porche. Siempre iba a este pueblo de compras y siempre iba acompañado pero esta vez nadie le acompañó, no demandó la compañía de nadie.

Se sabe que estuvo en el taller dónde no consiguió comprar las piezas que quería por que no las tenían, luego estuvo con unos amigos y por último fue visto en un bar donde a la una de la madrugada salió por la puerta y se montó en el famoso Porche para regresar a casa. Nunca lo haría. Mexico desolado no podía creerlo; Sal Sánchez moría a las 3:35 de la madrugada, pero si salió del bar a la una de madrugada ¿Donde estuvo las siguientes dos horas y media? solo Salvador, el gran Sal sabe que ocurrió durante ese tiempo, se llevó ese misterio con él...  

Consiguió en 46 combates 44 victorias, 1 derrota 1 nulo 32 K.O´s.

Se fue un campeonísimo y llegó el "Mito", la vida nos negaba otra carrera de leyenda, por que nadie duda de que si hubiese vivido hablaríamos quizá del mejor mexicano de todos los tiempos, si casi lo hacemos ahora... Así terminó otra increíble historia del boxeo, dura y terrible como los puños de Salvador Sánchez, idolatrado y querido, introvertido y bueno en el corazón de muchos mexicanos que no le olvidan fueron esos que orgullosos ven a todos sus campeones y regresan al pasado para regocijarse en el K.O que le aplicó a Gómez esos mismos para los que sin duda fue el mejor boxeador de la historia.

Algunos aficionados le recuerdan como "El Dios Sal"...