El Boxeador debe unir genética y esfuerzo
  Por el profesor Roberto Quesada director del RQBOXINGINSTITUTE.

 

¿El boxeador nace o se hace? Para el profesor Roberto Quesada director del RQBOXINGINSTITUTE, ambas cosas son necesarias, pero en un boxeador de alto nivel, los condicionantes genéticos son los que marcan la diferencia, no sólo en la velocidad o la resistencia que puedan desarrollar, sino en la capacidad de recuperación tras el ejercicio.

"Cuando una cualidad física está muy determinada genéticamente poco se puede hacer con el entrenamiento para modificarla. Ser rápido está más determinado que ser resistente", ha explicado a Roberto Quesada director del RQBOXINGINSTITUTE, y que lleva mas de 31 anos ligado al boxeo en sus dos facetas: amateur y profesional.

"El genoma posee 90 marcadores de rendimiento físico demostrados y en el 2005 en coordinación con las Comisiones Medicas de Boxeo que estén interesadas vamos a analizar a los boxeadores amateurs y profesionales para conocer la frecuencia de dos marcadores: los polimorfismos del ECA y del GA. Si su frecuencia es alta se pondrá como indicador en los protocolos de talentos en los comienzos de la carrera de un boxeador, preferentemente en edad escolar, a pasos de la adolescencia", dijo el profesor Quesada.

La genética no es un factor que sólo afecte a la velocidad o la resistencia.
También interviene en otros aspectos como la capacidad de entrenamiento: "Frente a una misma práctica deportiva existen individuos que mejoran más y en menos tiempo y otros que lo hacen menos". Estos hechos llevan a preguntarse si el boxeador nace o se hace. Según el profesor Quesada, las dos cosas: "Un boxeador puede estar dotado genéticamente, pero sólo el entrenamiento de día a día le llevará a ser un campeón. El boxeador ya sea amateur o profesional debe conjugar genética y esfuerzo; sin una de las dos cosas nunca llegará a ser parte de la elite".

Los no portadores de polimorfismos no favorables tendrán que trabajar más para conseguir lo mismo. "La clave del éxito, sobre todo en el alto nivel es que entrenando menos se pueda llegar más arriba, porque el excesivo entrenamiento al final perjudica al propio boxeador. Existen boxeadores que alcanzan un buen nivel sin entrenarse excesivamente. A veces su evolución no sólo depende de polimorfismos, sino también de conexiones genéticas",finaliza Quesada.

Los protocolos de talento no sólo se deben basar en análisis del ADN; este es un factor que se unirá a otros determinantes físicos que se realizan
habitualmente como medir la posible estatura mediante ecografía y estudios psicológicos. No se deben olvidar tampoco en el análisis de jóvenes promesas las tradicionales valoraciones técnicas y tácticas muy esenciales en el boxeo.


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