El Boxeo y el entrenamiento mental
 Por el profesor Roberto Quesada director del RQBOXINGINSTITUTE.

 

El ENTRENAMIENTO MENTAL, consiste en la "repetición simbólica o mental del
movimiento (habilidad motriz) sin que se recurra a los movimientos específicos".
También se le denomina práctica conceptualizadora, imaginativa o mental, o
repetición simbólica.

La práctica mental es un aspecto que se desarrolla muy poco en un plano
sistemático del entrenamiento. Sin embargo, existen varias causas que justifican su utilidad como método:

1. La motivación: Se consigue una mayor motivación en el BOXEADOR, porque el sujeto se ve movido a practicar las técnicas.

2. Aprendizaje simbólico: La mediación verbal demuestra una potenciación de la acción y, por tanto, se asegura su mejora técnica.

3. Efecto Carpenter: Provoca en el sistema nervioso una reacción, en los músculos implicados en el movimiento. Estudios de Jacobson muestran cómo hay una inervación mínima en los músculos implicados en el entrenamiento mental.

4. Teoría de la consolidación de la memoria: En ella se explica cómo la práctica mental provoca un mejor establecimiento de los circuitos neuronales y, por tanto, una mejor retención memorística.

Para que sea efectiva la práctica mental tiene que estar familiarizado el individuo con la actividad y poseer cierta experiencia motriz, lo que en el caso del BOXEADOR de competición está asegurado.

La cuestión radica ahora en cómo utilizar el entrenamiento mental para obtener unos resultados beneficiosos para el BOXEADOR. Si reflexionamos sobre nuestra actividad en competición observaremos que generalmente se recurre a la práctica mental un vez finalizada la competición. ¡Cuántas horas de sueño nos quita esa técnica mal ejecutada y que nos costó perder un combate y por tanto despedirnos de un campeonato que ya teníamos al alcance! Una y otra vez la memoria nos
actualiza ese momento, mientras piensas si tenías que haber ejecutado esta o aquella técnica. El entrenamiento o la práctica mental nos debe llevar a seleccionar mentalmente la mejor respuesta ante cualquier técnica. Por tanto, nos debe responder ante la pregunta ¿qué debo hacer?, y así conseguir automatizar la respuesta más efectiva.

Asimismo, proponemos para esta disciplina:

- estudio analizado y detallado de las técnicas y de los elementos de enlace de unas técnicas con otras. Vídeos y observaciones en vivo de combates pueden contribuir a dicha estrategia.

- Repetición mental de la técnica que se está realizando, para llegar a conseguir una auto imagen o visión personal de si mismo. Se proponen períodos de tiempo distribuidos y cortos: entre 3 y 5 minutos, combinándolos con actividad y entrenamiento físico de estas técnica.

- Desarrollar la plasticidad humana que permite la adaptación ante situaciones nuevas y la posibilidad de distintos planos de actuación y solución ante una circunstancia. En este caso se proponen diversas técnicas alternativas ante un ataque.

Con ello y gracias al mecanismo mental de "feed-back", el BOXEADOR se decidirá en el momento preciso por la técnica que él considere más efectiva. Con este planteamiento, cada boxeador debe buscar sus fórmulas alternativas si el contrincante es más alto o más bajo que él, si es más corpulento o más liviano, más rápido o lento. El entrenamiento simbólico agiliza la mente del deportista. Y en el boxeo, donde las decisiones se toman en décimas de segundo, la obsesión y la torpeza mental se pagan muy caro. Porque muchas veces para ganar combates de boxeo no hay que ser más técnico y fuerte que el contrario, sino más inteligente, y hacer uso de la agilidad mental para descubrir los errores del contrario y utilizarlos antes de que acabe el combate.

RQBOXINGINSTITUTE