Principios del entrenamiento deportivo en el Boxeo
  Por el profesor Roberto Quesada director del RQBOXINGINSTITUTE.

 

En vista de que el entrenamiento deportivo es un proceso pedagógico, en el mismo se aplican principios generales del aprendizaje y de la educación. Al mismo tiempo existen también principios específicos del entrenamiento que reflejan sus características: desarrollo máximo de las capacidades físicas y existencia de las competiciones.

Las características del rompimiento en el entrenamiento deportivo acerca del principio de la conciencia se expresan en, que la colaboración del entrenador y del boxeador es imposible sin la comprensión de los objetivos próximos y finales del trabajo y de las vías para su realización, sin la explicación de las leyes, que descansan en la base de la preparación técnica, física y de otras partes, en el régimen toda la vida. El boxeador debe entender las tareas, conocer los medios y los métodos del entrenamiento. Un significado no menos importante tiene la toma de conciencia por parte del boxeador de todos los cambios en la actividad del organismo, que ocurren en el proceso de entrenamiento. El boxeador asimila más fácil los conocimientos especiales, aprendiendo a razonar durante las clases. Un dominio consciente de los conocimientos, de las habilidades y de los hábitos le permite transmitir su experiencia a otros, actuar exitosamente como propagandista del boxeo.

El entrenador está obligado a crear las condiciones para la actividad independiente de los boxeadores, poniendo en práctica el principio de la actividad en el entrenamiento. En esto tiene un gran significado la valoración del boxeador. Es conocido, que la espera de la nota puede también activar la ejecución de los movimientos, ser la causa del nerviosismo, influir negativamente en el curso del proceso pedagógico. Por eso como estímulo de la activación del aprendizaje no debe intervenir la nota personal por sí sola, sino su significado para la actividad objetiva.

La evidencia, como principio, se aplica en el transcurso de todo el proceso de entrenamiento. Sin embargo el carácter de esta evidencia varía en dependencia del período de entrenamiento. Cuando se crean las representaciones sobre el material estudiado, se utilizan los medios de evidencia consecutiva (demostración de los movimientos); en el trabajo con los boxeadores de categorías superiores, si el propio entrenador no puede mostrar el movimiento, se emplean materiales con diapositivas, representaciones gráficas. El boxeador debe tener la posibilidad ya en el curso del entrenamiento o inmediatamente después de su terminación "echar una ojeada por el lado" y analizar sus
movimientos para introducir las correcciones necesarias en su técnica. Una evidencia bien organizada activa el razonamiento de los boxeadores, ya que la misma está relacionada no solo con la percepción sensitiva, sino también con el análisis y la comprensión de lo visto y escuchado.

En el entrenamiento con su influencia constante, prolongada en el organismo y la personalidad de los boxeadores el principio de la accesibilidad significa un riguroso control de las características de la edad, sexuales e individuales, del estado de la salud, del nivel de desarrollo físico y de la preparación, del nivel de conocimientos, del carácter del descanso, de las condiciones del modo de vida, de la alimentación etc. . El análisis de todos estos factores permite solucionar correctamente la cuestión acerca de la selección de los ejercicios y del carácter de las cargas de entrenamiento. Para que el material docente sea accesible, el entrenador debe preparar a los boxeadores para trabajar con el mismo. Por ejemplo, sabiendo, que una técnica dada requiere un nivel de desarrollo de cualidades físicas, cabe ante todo preparar físicamente a los boxeadores, y después enseñar. La accesibilidad en el aprendizaje es necesario relacionarla con la conciencia: el boxeador debe entender, que las dificultades, presentes ante él, son inevitables, pero superables. Pero al entrenador le es necesario seleccionar tareas que contengan dificultades, pero una dificultad accesible, es decir, que corresponda a las fuerzas del boxeador y provoque su tensión, desarrollo. El entrenador tiene que solucionar también el asunto de las dificultades sicológicas, haciendo ejercicios menos accesibles (inseguridad, miedo etc). Para superar estas dificultades, hay que emplear la seguridad y la seguridad propia, ayudar con la ejecución de los movimientos. El principio de la accesibilidad en el proceso de entrenamiento puede ser observado sólo en el caso de que se haya creado un riguroso sistema de planificación por parte del entrenador.

El principio de la solidez presupone, que los conocimientos, las habilidades y los hábitos, adquiridos en el proceso de entrenamiento, deben ser seguros, estables. Esto permitirá emplearlos en muchos aspectos de la actividad, que salen fuera de los marcos del propio boxeo. Un mal dominio y el ejercicio puede influir en el estudio de los siguientes y frenar el curso de todo el proceso docente. Los ejercicios, que componen la base de la técnica boxística, deben ser asimilados sólidamente. Al mismo tiempo los hábitos no solo deben ser asimilados de una forma sólida y firme sino también variada. Este rasgo está condicionado, en cierta medida, por dos causas: en primer lugar, pueden modificarse las condiciones externas para manifestar los hábitos (relieve de la localidad, iluminación, temperatura, movimiento del aire etc.), y en segundo lugar, constantemente aumentan las posibilidades funcionales del boxeador. Esto obliga al entrenador a formar y perfeccionar respectivamente la técnica de los boxeadores no solamente en condiciones habituales, Standard, sino también en un ambiente variable, complejo.

El método fundamental para poner en práctica el principio de la solidez es la repetición de los ejercicios físicos, la correcta distribución del tiempo.

El principio de la sistematicidad en el entrenamiento significa la correcta consecutividad de todas sus partes, la distribución del material de los diferentes entrenamientos en un orden tal, que el siguiente se base en el
anterior y fortalezca su efecto positivo. De esta forma, en la sistematicidad están reflejados tanto la consecutividad, como la sucesión del material docente.
Además el principio de la sistematicidad significa el establecimiento de los nexos entre los elementos del material docente en la conciencia de los que entrenan. El "traslado", es decir, la influencia de un hábito o de una cualidad sobre otras es el mecanismo de sucesión entre las diferentes cualidades físicas o hábitos motores.

A los principios específicos del entrenamiento deportivo, que tienen relación con los principios didácticos, corresponden: la unidad de la preparación especial y general del boxeador, la continuidad del proceso de entrenamiento, el aumento paulatino y máximo de los requisitos de entrenamiento, la variación de la dinámica de las cargas y la periodicidad del proceso de entrenamiento. Estos principios determinan su contenido y confección.

Como un principio importante en el entrenamiento deportivo actúa la unidad de las acciones, dirigidas al desarrollo físico, espiritual y multilateral y a su especialización. En el proceso de entrenamiento el boxeador está obligado a desarrollar no solamente las capacidades físicas sino también otras, que conforman su aspecto espiritual como personalidad,- en esto consiste el contenido desde todos los puntos de vistas en la amplia comprensión. En el propio entrenamiento lo multilateral significa la unión de todas las partes de la preparación especial y general (con la física, la técnica, la táctica, la
moral-volitiva, la teórica). La preparación general juega un rol de base para la especialización boxística. Este tipo de preparación desarrolla las posibilidades funcionales, las cualidades físicas del boxeador, lo enriquece con habilidades y hábitos motores variados, contribuye a su desarrollo general. La preparación general constituye un medio importante para el desarrollo multilateral de la personalidad, la preparación para el trabajo y la defensa. La composición de los medios de la preparación general es muy amplia ya que la misma soluciona las tareas del desarrollo general y multilateral. Al poner en práctica la preparación general, no se puede dejar de tener en cuenta, que la misma está estrechamente relacionada con la especialización y debe reflejar las particularidades de la última. El cálculo de esta circunstancia contribuye a un "traslado" más exitoso de las cualidades, de los hábitos, del entrenamiento, el cual también conforma el mecanismo de la interacción entre la preparación general y especial. Por eso, por ejemplo, en el proceso de la preparación general de los boxeadores, cuando se trabajan los ejercicios de velocidad y lo entrenan con pesos, es necesario emplear estos ejercicios a un ritmo rápido etc. De esta forma, la idea de la especialización se refleja en el contenido de la preparación general.

La necesidad del desarrollo multilateral del boxeador con los medios de la preparación física general está condicionada con que el nivel del boxeo actual es muy elevado, el boxeo requiere de la utilización de todas las fuerzas y reservas del organismo. Sin embargo la preparación física no persigue los objetivos de lograr al máximo elevados resultados en unos u otros resultados físicos. Por eso los boxeadores no se preparan especialmente para las competencias a base de preparación física general. Estas competencias permiten juzgar acerca de la preparación de un boxeador para próximas actuaciones en eventos fundamentales.

La preparación especial soluciona inmediatamente las tareas del desarrollo de aquellas cualidades, hábitos, habilidades y conocimientos, que son necesarios en el boxeo. No se puede realizar un desarrollo multilateral con una sola de las tareas de la preparación especial, un elevado nivel de desarrollo de cualquier cualidad física solamente es posible con un determinado nivel de desarrollo de
todas las cualidades físicas restantes. Con esto también se explica la relación de la preparación especial general, que se desarrollan en conjunto.

Una de las tareas más importantes de la teoría y la práctica del entrenamiento deportivo es el descubrimiento de una correlación más racional de los medios de la preparación especial y general en cada tipo de deporte (en este caso el boxeo).

La continuidad del proceso de entrenamiento se garantiza con el trabajo de todo un año, con la alternancia de la carga y del descanso con diferente contenido.
Como es conocido, después de un trabajo físico, durante el descanso, el organismo del boxeador está capacitado no solo para recuperar su capacidad de trabajo, sino también para aumentarla (fase de "super-recuperación"). El boxeador después del primer entrenamiento debe tener tiempo para descansar prepararse para el siguiente entrenamiento, al mismo tiempo su descanso no debe ser muy prolongado, para que se alivien las huellas del anterior trabajo. Así, el boxeador adquiere la posibilidad de realizar el anterior trabajo con el aumento de sus indicadores cualitativos y cuantitativos. Al entrenador le es necesario hallar una correlación de carga y de descanso tal, que los entrenamientos pasen a la base de una capacidad de trabajo de recuperación o elevada.

En el trabajo práctico conjuntamente con esto se admite la realización de las sesiones de entrenamiento en el fondo de la falta de recuperación, pero las mismas se combinan con el siguiente descanso de una necesaria actividad, se aplican en el trabajo con los boxeadores bien entrenados y con un buen control médico pedagógico. La metódica de trabajo por este esquema requiere de ulteriores precisiones e investigaciones. En principio el descanso debe no solo recuperar las fuerzas perdidas, sino también elevar la capacidad de trabajo de los que entrenan.

Todo el trabajo de entrenamiento debe realizarse basado en el principio del aumento máximo y paulatino de las cargas y de las tareas. El volumen y la intensidad de trabajo es necesario aumentarlos, como regla, ligeramente, sin bruscas oscilaciones, específicamente en el entrenamiento de los boxeadores de baja categoría. La elevación de la carga lleva implícito un proceso constante, pero no recto. El asunto consiste en que entre el crecimiento de las cargas de entrenamiento y la adaptación de las mismas al organismo no se observa un "equilibrio". en el organismo deben ocurrir determinados cambios, relacionados con la pérdida de tiempo para que se eleve el nivel de entrenamiento. Las cargas aumentan rápidamente, mientras ocurren estos cambios de adaptación - surge la conocida contradicción entre los requisitos del entrenamiento y la actividad del organismo. Por eso son necesarios los cambios temporales de las cargas para "suavizar" el curso de los procesos de adaptación. Con otras palabras, es necesario garantizar lo metafórico de la dinámica y de las cargas de entrenamiento. El desarrollo metafórico libre de la carga en cada clase de entrenamiento está condicionado por el desarrollo de los procesos de cansancio y de recuperación. Por eso en el entrenamiento hay que alternar las cargas grandes, medias y pequeñas.
En la medida que aumenta el entrenamiento es posible aplicar también periódicamente las cargas máximas, constituyendo un límite cuando el trabajo se lleva "hasta el rechazo". Si se aplica por mucho tiempo la misma carga en cuanto a magnitud, entonces el organismo se adaptará a la misma y constituirá un factor para elevar sus posibilidades funcionales. Por eso es necesario elevar la carga.
El incremento paulatino de la carga conlleva a la aplicación de cargas máximas.
Está claro, que la carga máxima se calcula por un nivel de desarrollo dado acerca de las capacidades del boxeador, la misma tiene una magnitud relativa.
Una carga media para un Campeón Mundial puede ser máxima para un buen prospecto, que este comenzando ,etc. Al aumentar las cargas es muy importante un control médico pedagógico profundo y minucioso, una rigurosa observación del régimen, una alimentación íntegra, buenas condiciones de vida. Entre las cargas máximas debe haber un período de suficiente descanso.

La periodicidad del proceso de entrenamiento significa su desarrollo en los marcos de los que repiten sistemáticamente los intervalos de tiempo. Se destacan los grandes ciclos (de muchos años, anuales y semestral) y los ciclos pequeños (microciclos).

El ciclo anual de entrenamiento se condiciona por las leyes del desarrollo de la forma deportiva, el cual pasa por las siguientes fases: proceso de formación, estabilización, disminución de su nivel. El caso más frecuente en la aplicación de los microciclos es la así denominada "semana de entrenamiento", ya que la misma se una bien con el ritmo de trabajo y de descanso. Aquí tiene un significado decisivo la influencia de un ejercicio físico sobre otro, la variabilidad de las cargas de entrenamiento, y también las regularidades del proceso de disminución y de recuperación de la capacidad de trabajo.